Parte I. La Fundación Bíblica
Lección 13. Comienzo Post-Diluvio, la Torre y la Dispersión
 
Resumen. El mundo post Diluvio empezó con una familia. La tierra cambió; el clima cambió; la gente no había cambiado en su estructura básica. Aunque Noé fue declarado justo, no estaba libre de pecado –nadie lo estuvo nunca. Y la semilla de la misma desobediencia y pecado que comenzó con Adán y Eva continuaría dando fruto en los descendientes de Noé, lo que nos incluye. No demoró mucho antes de que la naturaleza pecadora corrompiera la situación humana. Los versículos 9:1-11:9 del Génesis son un registro de las generaciones y de los eventos claves en el periodo temprano tras el Diluvio, incluyendo la intervención de Dios para detener el avance del mal extremo en la Torre de Babel. Este es el último evento registrado en el que Dios hace algo que afecta a los hombres de manera drástica, hasta el nacimiento de Jesucristo. Dios interviene repetidamente en los asuntos humanos entre este suceso y el nacimiento de Jesús, pero los efectos son deliberadamente confinados a personas, reinos y naciones específicos. Esto incluye algunos eventos físicamente milagrosos. El suceso de Babel, por otra parte, cumple con un propósito universal de Dios que logra tres cosas:
1. Restringió el mal en los corazones humanos al limitar su habilidad de combinar esfuerzos.
2. Diseminó a los hombres a lo largo de la tierra, ya que ellos habían desobedecido Su orden de llenarla nuevamente tras el Diluvio.
3. Dio lugar a la mayoría de los lenguajes que se hablan hoy.
Como un efecto colateral, al dividir los grupos de genes entre poblaciones que ya no habrían de casarse entre sí, esta dispersión produjo las condiciones en las que se desarrollarían los grupos llamados “razas.” Actualmente se sabe que todos los grupos de personas están estrechamente relacionados. Todos tenemos el mismo color de piel, por ejemplo, sólo que en distintas concentraciones (melanina). [Nota de investigación: how did all the different races arise?]
 
Por favor, lee Génesis 9:1-11:9. Haz una oración que resuma el tema principal de cada una de las siguientes secciones de versículos: 9:1-17; 9:18-28; 10:1-32; y 11:1-9. Para concluir este ejercicio, analiza las notas siguientes. Responde o discute las preguntas en negritas.
 
Notas para 9:1-7.
 
El versículo 1 es una orden repetida de versículos anteriores. Sin embargo, el versículo 2 es nuevo y es otro ejemplo del cambio dirigido por Dios en las criaturas que Él creó. Lee de nuevo el versículo 2. Responde las siguientes preguntas:
1. ¿Qué cambio anunció Dios en todas las criaturas? Fíjate en las palabras que usa.
2. Fíjate que los versículos 2-3 marcan un cambio universal en la comida que se le permite a las personas. ¿Cuál es?
3. Dios compara la nueva dieta con la primera (anterior a este punto). ¿Cuál fue la primera dieta?
4. ¿Qué comida fue prohibida?
5. Dios dice que habrá consecuencias por derramar la sangre de un hombre. ¿Por qué es tan importante para Dios la vida humana?
6. Dios repite su primera orden de multiplicarse e incrementarse sobre la tierra.
7. ¿Cuál es la señal del pacto de Dios con los hombres y las criaturas vivientes que aparece en los versículos 11-17? ¿Sigue existiendo en la actualidad?
 
Notas para 9:18-28.
 
Resume el evento en una discusión.
 
Notas para 10:1-32
 
Versículo 10:25 dice que la tierra fue dividida en días de Peleg. Cuando decimos, “toda la tierra presenciará esto,” no nos referimos a la tierra física, sino a la gente que vive en ella. La palabra hebrea para “tierra” es “eretz”, que al igual que su equivalente en nuestro idioma puede referirse a la tierra física tanto como a los pueblos/naciones de la tierra. Dado el contexto de la división de las personas en Babel, parece obvio que el segundo significado es el correcto.
 
Las generaciones descendientes de la familia de Noé se multiplicaron rápidamente. Fíjate en el versículo 32.
 
Notas para 11:1-9
 
Dios conoce los corazones de las personas. Otro ejemplo es dado por Jesús en Juan 2:23-25. La creación bíblica incluye el claro entendimiento de Dios sobre la humanidad: necesitamos salvación; algo dentro de nosotros está terriblemente mal. En Génesis 11: 1-9 tenemos otro evento narrado por Dios que nos muestra lo mismo. Responde las siguientes preguntas sobre esta porción de la Escritura:
1. ¿Quién tenía una sola lengua y unas mismas palabras?
2. ¿Cuál fue la motivación de los constructores de la torre?
3. ¿Qué dijo Dios cuando examinó el proyecto?
4. ¿Qué hizo?
5. ¿Cuál fue la intención de Dios?
 
El evento apunta a la capacidad del Maestro Creador de hacer cambios universales en la creación cuando lo cree necesario. ¿Por qué sigue lidiando con las malvadas intenciones de la gente? Vale la pena recapacitar en esa pregunta. La respuesta la podemos hallar en varios lugares, pero una bien conocida son las primeras palabras de este versículo: Juan 3:16.
 
La acción de Dios en esta escena produce un instantáneo deseo de dispersarse. La imposibilidad de entenderse unos a otros probablemente causó confusión y hostilidad. Ahora el mundo iba a poblarse de acuerdo con el mandato de Dios, con lenguas divididas como detonante. El esfuerzo combinado para hacer el mal fue detenido en Babel.
 
Probablemente, los lenguajes fueron asignados por Dios a extensas líneas familiares, y los grupos con un lenguaje común deben haber tendido a permanecer juntos. Así que la dispersión también involucró las familias de lenguas. Discutiremos más efectos en el Capítulo 22. [Nota de investigación: towering change]