Parte I. La Fundación Bíblica
Lección 10. El Arca Está Llena y el Diluvio Comienza
Resumen. Génesis 7 es un capítulo corto pero dinámico. La construcción del arca ha durado décadas. Está a la vista de la población cercana y no hay dudas de que fue objeto de muchas controversias. Aún existía el Jardín del Edén (probablemente no muy lejos de allí, aunque no nos lo dicen) –aún vigilado para que los hombres no volvieran a entrar. El juicio anunciado por Dios está a punto de ocurrir, porque Dios anuncia que es el momento de abordar el arca y declara un periodo de siete días antes de que se liberen las aguas. El evento no tarda en volverse catastrófico a nivel mundial. El arca se convierte en el único refugio seguro. El evento no se completa en este capítulo, en el sentido de que aún no se retiran las aguas, pero está completo con respecto al juicio de Dios: toda criatura viviente que respira sobre la tierra muere. No es una observación hecha por el hombre, es la observación mucho más precisa y correcta de Dios. El Observador Perfecto se asegura de que los resultados que buscaba queden recogidos de forma que no nos equivoquemos sobre ellos. No había forma de que la gente dentro del arca supiera los detalles. No hay pruebas de que nadie sobreviviera a la catástrofe. Sólo las pocas personas dentro del arca verían los resultados inmediatos de todo el asunto, pero esto no queda recogido hasta el siguiente capítulo de Génesis. Al final del capítulo 7 las aguas son aún demasiado altas; el arca permanece sellada para la seguridad de las personas y criaturas sobrevivientes que la habitan.
Puntos y Notas Sobre el Principio del Juicio de Dios.
Lee Génesis 7 por completo, y después regresa al versículo 1.
Por el modo en que Dios habla, recuerda cómo era la cultura de ese tiempo: violenta y corrupta. Más que las acciones, Dios se fija en el corazón de los hombres. Conoce sus pensamientos. Recuerda la última lección: Dios se lamenta de la situación y se lo dice a Noé. El día en que tiene lugar Génesis 7:1 marca un cambio. La orden de Dios es simple y directa: entra al arca. Dios repite que sólo Noé fue hallado justo en “esta generación,” y repite Sus instrucciones sobre que las criaturas vivientes abordaran el arca.
Noé y su familia obedecieron, y llevaron con ellos números específicos de cada género de criaturas vivientes. Aquí la palabra “género” tiene la misma significación que en Génesis 1, así que antes de que ocurra nada más, en el arca están presentes los representantes de todo lo que Dios creó. Nadie sabe exactamente cómo vinieron estos animales, pero el Dios de la creación, que los hizo, en primer lugar, y que ordenó que se preparara el arca, se aseguró de que hubiese el número adecuado de cada género en el arca. No sucedió sin que los anfitriones (en el arca) tuvieran que esforzarse, ya que hasta la construcción del arca fue trabajosa en sí. No fue poca preparación para un viaje en bote; el arca fue hecha como un lugar seguro y un hogar temporal para mantener a unas cuantas personas y a muchos “géneros.” No hay registro alguno de que supieran cuán arduo y prolongado sería el trabajo.
Fíjate en la repetición en las escrituras con respecto al traslado de las criaturas al arca, leyendo Génesis 6:19-20, 7:2-3, 7:8-9, y 7:14-16. Cada uno está listado en un punto diferente, pero la repetición es deliberada. Dios, el Comunicador Perfecto, se asegura de que entendamos que todo esto ha pasado de acuerdo a Su orden, de forma que cada género fuera salvado del diluvio. Por supuesto, Noé y su familia son mencionados la misma cantidad de veces. Todo lo demás, sin excepción alguna entre los animales o los millones de personas que estaban vivas al principio del diluvio, ha de morir. No habrá excepciones. [Nota de investigación: Ya hemos visto que había una única masa de tierra antes del diluvio. Dios pudo enviar los animales a Noé sin que tuvieran que cruzar océanos. ¿Para la dispersión después del diluvio, lee How did the kangaroo get to Australia?]
Hay dos cosas en Génesis 7:4 y 16 que son dignas de resaltar. El versículo 4 indica que hay siete días de tiempo desde que Dios ordenara abordar el arca hasta que comenzara la catástrofe con la primera gota de lluvia. Imagina el ambiente si fueras parte de esa familia durante esos siete días. El versículo 16 puede ser ilustrativo de la tensión y del reto que hubiera significado para Noé el tener que cerrar la única abertura del arca hacia el mundo. Dios es quien cierra la puerta del arca. Esta es una acción que se reserva para Sí mismo; no le será confiada a nadie más. Una vez que se cierra la puerta, el interior del arca es el único lugar seguro del desastre mundial que está a punto de ocurrir.
Los Primeros Resultados del Diluvio del Génesis.
Los resultados que Dios ha anunciado de Su juicio están recogidos en Génesis 7:21-23. Se mencionan también en Mateo 24:37-39 y Lucas 17:27. Si hubiese habido alguna excepción, haría a Dios mentiroso, Su juicio incierto y Su Escritura poco confiable. Todos los tipos de criaturas que Dios dijo que morirían lo hicieron, excepto las que estaban en el arca.
Del Principio del Diluvio Hasta su Clímax.
Aunque la catástrofe pueda parecernos increíble y chocante, lo que Dios ha iniciado cambiará la superficie de la tierra. No conocemos nada comparable a esto. Incluso los tsunamis gigantes y las peores inundaciones conocidas, terremotos o volcanes, son pequeños en comparación con un evento global. Pero los resultados son perfectamente claros. Cerca de tres cuartos de la superficie terrestre están cubiertas con rocas sedimentarias (depositadas por el agua); los fósiles de todo el mundo muestran la muerte rápida de criaturas tanto grandes como pequeñas (como los dinosaurios); hay abundantes capas de rocas torcidas que tenían que haber sido flexibles cuando se formaron; las masas de tierra no tienen parecido alguno a lo que se describe brevemente en Génesis 1; y las placas tectónicas tienen fracturas que lucen como si la superficie de la tierra hubiese sido sacudida, escindida y reorganizada. El Capítulo 12 de este estudio le dedicará más tiempo al registro del diluvio que podemos ver, pero el resto de las notas de este capítulo cubren las acciones físicas iniciales y el tiempo general que quedó registrado en las escrituras. Al igual que en las instrucciones para otras lecciones, revisa las referencias que están en negritas y responde las preguntas en negritas.
1. Nota General. El objetivo principal de Dios en este registro, basado en la repetición de Sus instrucciones a Noé y Su juicio declarado tanto antes como después del evento, es salvar a Noé y a su familia, salvar a los géneros representativos de Sus creaciones, y destruir cualquier otra criatura viviente en la faz de la tierra. En otras palabras, Su intención no es proveer una cronología exacta de eventos ni una descripción física detallada de lo que pasó. Sin embargo, sí nos da los detalles claves.
2. Los mecanismos para que se produjera el Diluvio. Lee Génesis 6:17, 7:4, 7:7, y 7:10-11 y fíjate en las palabras que se refieren al origen de las aguas.
a. Lluvia. La lluvia es una de las fuentes del agua del Diluvio, lo que podemos ver en Génesis 7:4 y 12. Esta es la primera escritura que se refiere a la caída de la lluvia, aunque no hay ningún versículo que afirme que no había llovido antes. Sabemos por Génesis 2:5 que la lluvia no había caído aún en el día 6 de la creación. La fuente principal de agua para la vegetación parece haber sido un elaborado sistema de riachuelos y manantiales que terminaron por convertirse en ríos (lee Génesis 2:6 y 10-14). Al no haber más detalles en el Informe, podemos hacer conjeturas, y, de hecho, hay varios trabajos que analizan las distintas posibilidades. Lo que podemos decir es que las cataratas de los cielos fueron abiertas en Génesis 7:11.
b. Justo antes, en el mismo Génesis 7:11, está la mención de otra fuente de agua: fuentes o manantiales del gran abismo. El mismo término se usa algo más tarde en el informe del Diluvio, cuando Dios las cierra. No hay descripción técnica, así que no sabemos cómo funcionaron juntas estas dos fuentes, pero ambas fueron claves en la acción requerida por Dios. Y las fuentes del gran abismo debieron ser grandes para fluir durante cinco meses completos, cubriendo en ese tiempo las más altas montañas de la tierra en combinación con la lluvia.
c. Ruptura continental. Muchos investigadores creacionistas piensan que la separación de los continentes estuvo relacionada de alguna forma con el comienzo del Diluvio, permitiendo que se liberaran las fuentes de agua. Otros tienen modelos diferentes. Pero sin más detalles en la Palabra, no lo sabemos con seguridad. Ningún modelo puede ser considerado una representación confiable de lo que sucedió, y todos deben ser cuestionados. [Nota de investigación: geological models; también continental drift.] Una cosa es segura: las aguas resultantes fueron suficientes para el objetivo de Dios.
d. Los Hechos de la Palabra sobre el Diluvio. Revisa lo siguiente:
i. Génesis 7:17. Periodo de lluvia y fuentes del abismo que continúan fluyendo.
ii. Génesis 7:18. El arca flota en las aguas.
iii. Génesis 7:19-20. Las aguas alcanzan los 20 pies (6.9 m) por encima de la más alta montaña. Nota: esto puede ser una referencia al calado del arca, que quizás aterrizó brevemente durante la catástrofe, o es una profundidad especificada por Dios.
iv. Génesis 7:19, 20 y 24. Las aguas, que estarían por encima de la más alta montaña cercana al arca, continuaron sin amainar por 150 días.
v. Génesis 7:22-24. Se nota la muerte de todos los vertebrados terrestres fuera del Arca. Si se unen el versículo 23 y el 24, es posible que la muerte del último de ellos no haya ocurrido hasta el día 150.
vi. Los términos en los versos acerca de las fuentes de agua nos hacen difícil el determinar el tiempo exacto de la inundación. Los científicos creacionistas y los estudiosos hebreos han considerado cuidadosamente las posibilidades; no han llegado a una única conclusión. En cualquier caso, las condiciones actuales de la superficie de la tierra y del lecho marino muestran cambios increíbles en comparación con la breve descripción de la tierra seca de antes del diluvio. Es razonable decir que los eventos en toda la tierra fueron continuos cataclismos. Las fluctuaciones locales, como el incremento de las aguas, son muy probables. El resultado que Dios pretendía se alcanzó: todas las criaturas vivas que había especificado, sin más excepción que las que estaban dentro del arca, murieron. Se aseguró de ello: las aguas continuaron por 150 días hasta que la destrucción fue completa. (Génesis 7:24). [Nota de investigación: Where did all the water go?]