Parte II. El Registro Bíblico: La Guía Para observar el Universo Creado
Lección 15. Introducción, Controversia, y el Choque de Conceptos
Introducción.
La Parte II trata principalmente sobre la observación del universo a nuestro alrededor desde un punto de vista bíblico. El concepto es simple pero prácticamente inexistente en los típicos libros de texto escolares, textos de referencia de los maestros y ejercicios estudiantiles. La Parte I cubre el registro de Dios sobre la creación, pero la Biblia va mucho más allá. Dios habla sobre los detalles de Su creación en cientos de escrituras. Cuando son vistas como un bloque de información verdadera y no como un mito o como simple literatura poética, se comprende que la creación, incluso en su actual condición caída, apunta al Creador. Es un prospecto excitante el descubrir y estudiar las cosas sobre las que habla Dios. Te mostraremos que Su propósito es que observemos todo cuidadosamente.
Para la mayoría de las personas, que han estado inmersas en un único punto de vista naturalista del universo que evolucionó por sí mismo, esa excitación sobre una creación con la firma de Dios en ella es algo ajeno. Como resultado, la primera lección de la Parte II presenta las grandes diferencias entre ambas perspectivas antes de analizar los versículos donde Dios habla de Su propio trabajo. Esto le dará al lector un trasfondo para ver el mundo desde el punto de vista de Dios mientras se mantiene en mente la perspectiva naturalista.
Dios nunca tuvo la intención de que la Biblia fuera un texto científico. El tratamiento detallado de los temas, ecuaciones, leyes y experimentos no son parte del texto. Sin embargo, no estamos hablando de un profesor de ciencias, sino del Creador mismo, Aquel que hizo todas las cosas, incluyendo las ordenanzas de los cielos (Job 38:33). Debido a que Él estableció las ordenanzas que gobiernan el universo, nosotros “descubrimos” o clasificamos como leyes el comportamiento de las cosas. Esto muestra un poco de lo predecible del mundo que nos rodea; no es un universo hecho al azar con una consistencia accidental. Como demostraremos después, Dios exhorta a la gente creada por Él a descubrir estas cosas. No creó robots; creó personas inquisitivas. No importa si se trata de un labrador en un campo de arroz o un profesor en un laboratorio, Él pretende que nos detengamos a contemplar un universo que habla de Sus atributos. En cierto sentido, Dios está sobre nuestros hombros, diciendo “¡Mira esto!” Nos invita a la observación, el estudio y el análisis.
Tanto el científico como el obrero y el granjero, Él espera que observemos el mundo que ha hecho y que sostiene a nuestro alrededor. Incluso tiene la respuesta a lo que no es bueno (pecado), ya que la creación está sufriendo las consecuencias de las primeras decisiones de Adán y Eva. Estas cosas destruidas pueden ser observadas y estudiadas, y Él sabe que podemos verlas. La visión naturalista del universo no tiene respuesta para el por qué las cosas salen mal, ya que es el mismo mecanismo (un proceso casual sin dirección) el que hace que las cosas funcionen o vayan mal. La visión bíblica es más útil debido a que nos da una razón para que las cosas no funcionen correctamente. Si observamos y estudiamos con cuidado, ¡puede que Dios sea la respuesta que debemos buscar para nuestros problemas!
¿Por qué la Controversia?
Como la visión bíblica contiene estas simples verdades (Dios hizo todas las cosas y lo que no está funcionando bien es debido a las consecuencias del pecado), la controversia es inmediata. Les tomó poco tiempo a Adán y Eva el decir que querían conocimiento sin Dios, o ser iguales a Él pero sin Él. Las personas han seguido haciendo lo mismo desde entonces. Por tanto, cuando alguien dice, “Veamos lo que Dios ha hecho,” causa una reacción de ira en el corazón de la persona que está convencida de que Dios no tiene nada que ver con esto. Sin embargo, muchos jóvenes y personas inquisitivas, que aún no han tomado una decisión al respecto, quieren saber, “¿Realmente Él hizo esto?” Asumimos que esa es la actitud de las personas que estudian este curso. En este punto, ya entiendes las bases de la creación bíblica, pero puede que aún no hayas descubierto la frecuencia con la que Dios señala lo que ha creado en otras partes de la Biblia. Mientras te presentamos algunas de esas partes, mantén en tu mente la controversia entre las distintas perspectivas. Siguen teniendo un gran impacto en las personas, influyendo en la forma en que conciben el mundo a su alrededor.
El Choque de las Perspectivas.
El choque puede ser visto como una cuestión de ciencia contra religión, pero no lo es. Los fundamentos de ambas perspectivas no son particularmente complejos. Ninguna de las dos puede ser probada, y ambas son usadas para explicar lo que vemos y experimentamos. Las perspectivas son así: sistemas de creencias basadas en la fe a través de las cuales las personas interpretan el mundo a su alrededor. Esta afirmación puede ser molesta en sí misma, porque a la mayoría de la gente se les enseña que la visión naturalista es científica y que tiene evidencias que la confirman. Ese no es el caso. ¿Quién estuvo allí (18 billones de años atrás para el universo y cerca de 4 o 5 millones de años para la tierra)? ¿Quién vio surgir la vida de algún tipo de “sopa” extraordinaria? ¿Dónde están los enlaces para ir desde las células a los peces, a los reptiles, a los simios, a nosotros? ¿Quién los vio? La conjetura de la visión naturalista o evolucionista se toma como concluyente: llegamos de la nada (en resumen) por accidente, y tomó un largo tiempo. En contraste, si creemos el registro bíblico de Dios, entonces fuimos creados; todas las cosas fueron creadas; sucedió unos pocos miles de años atrás. Cualquiera de ambas perspectivas puede ser creída. Una vez que tomamos nuestra decisión, interpretamos lo que vemos consecuentemente con ella.
Hay buenas razones para que los científicos y especialistas creacionistas piensen que la evidencia que vemos tiene más sentido con Dios como fundación de todo ello, pero si una persona se rehúsa a aceptar la autoridad de Dios en esto, entonces debe interpretar la evidencia en el sentido de que el universo surgió por sí mismo. Esta es la diferencia subyacente en ambas perspectivas. Las cinco siguientes subsecciones ofrecen un resumen de las diferencias entre ellas.
1. La Línea Temporal

2. El Mecanismo Para la Aparición y el Cambio del Universo
Perspectiva Naturalista: Aunque esta visión es comúnmente usada para interpretar el pasado, el proceso es el mismo que funciona ahora, así que las afirmaciones están en presente. El proceso de evolución del universo y de la tierra es casual o accidental. Es un proceso no dirigido que comienza con algo simple y que va complejizándose por sí mismo. La habilidad para auto organizarse o crecer en complejidad sin dirección es el principio subyacente. El proceso parte de la materia inanimada y eventualmente hace una transición hacia la vida, que también aumenta en complejidad por sí misma y puede surgir en cualquier lugar del universo. Es un corolario que las leyes naturales que observamos hoy surgieron sin propósito alguno, sin diseño ni pensamiento que las crearan. Nuevas cosas pueden seguir surgiendo de esa misma forma sin dirección.
Perspectiva de la Creación Bíblica: El Dios Eterno ordenó al universo que existiera; el tiempo, la materia y la energía fueron creados por orden Suya y organizados y extendidos por Su voluntad. Al final del sexto día del periodo creacional, Dios dijo que la creación estaba completa. Eso no significa que las criaturas no varíen en un mundo dinámico, pero sí significa que Él creó un mundo totalmente funcional de seres vivos en interacción, que fueron organizados según sus “géneros.” El hombre es el centro de la creación, habiendo sido creado a imagen de Dios y con propósitos especiales. Nuestro hogar, la tierra, es la plataforma especial de la vida creada. La vida fue una creación más dentro de dicha plataforma; no surgió de la no-vida.
3. El Mecanismo Para la Aparición y Cambio de la Vida
Perspectiva Naturalista: Sólo se puede apelar a las leyes y procesos existentes (que están ahí sin razón alguna), sin una guía externa. Cómo surgió la vida, con su maquinaria programada, es aún un misterio, pero sí es seguro que surgió por sí misma. Así que la información requerida para la primera reproducción de la vida debe haber surgido al azar. Una vez que hay reproducción, puede haber mutación y selección natural. Las mutaciones (errores genéticos que ocurren por casualidad) se supone que generen la nueva información que se requiere para incrementar la complejidad de cada paso para llegar desde los microbios hasta las personas. La selección natural (el hecho de que la información hereditaria que favorece el desarrollo pase a la siguiente generación, causando que los organismos se adapten mejor a su ambiente) se supone que aumente la complejidad favoreciendo mutaciones accidentales “útiles” y eliminando el resto. [Nota de investigación: natural selection y mutation.] Esta descripción puede aplicarse también a otras partes del universo, ya que el proceso puede empezar en cualquier parte.
Perspectiva de la Creación Bíblica: Dios creó todas las cosas con niveles inherentes de complejidad desde el principio. El universo tiene leyes que Él puso en su lugar; Él permanece como un poder que sostiene lo existente. Lo inanimado permanece así, pero muestra organización y variedad según Su diseño; la vida fue creada compleja y tiene una amplia variedad y también la capacidad de cambiar. Sin embargo, las variedades que pueden surgir (incluyendo las nuevas especies) se mantienen dentro de sus respectivos géneros. Los seres vivos no se transforman en otros seres que no pertenezcan a sus géneros respectivos; lo máximo que puede suceder es que surjan nuevas especies. La información compleja está diseñada e incrustada en las formas de vida. La vida no progresa volviéndose más compleja; las consecuencias de la separación del Creador (pecado) causan maldad y muerte; la vida va cuesta abajo a medida que se acumulan las mutaciones dañinas.
4. Adónde va la Humanidad
Perspectiva Naturalista: Las personas pueden adoptar cierta moral y ciertas reglas para progresar o mejorar, pero sin razón ni base para las mismas. No hay propósito ni dirección en el gran escenario de un universo accidental con vida accidental. Bien y mal no tienen mayor significado que la definición temporal que la gente pueda asignarles. Si las cosas mejoran por sí mismas, incluyendo a las personas, es porque sobreviven como las formas de vida más aptas. Los conceptos de bien y mal están sujetos a cambio y no tienen una base verdadera en un universo casual y accidental. La definición puede cambiar. El final de toda vida es la muerte. No hay nada más allá de la muerte.
Perspectiva de la Creación Bíblica: El hombre es responsable de sus acciones. Sus acciones en relación a Dios son el centro de este asunto. Hay valores definitorios de bien y mal que se desprenden de la información que Dios nos ha dado y de Su huella en nosotros. La vida tiene dirección, y las decisiones tienen consecuencias eternas. La muerte es el enemigo en la tierra; no estaba en el diseño original. Los que creen en Dios vivirán tras la muerte física y estarán con Dios. Los que no crean experimentarán una segunda muerte a manos del Creador, ya que no creyeron en Él, el único que puede quitar nuestro pecado (Juan 3:18).
5. Diferencias en el Orden de Aparición
La siguiente tabla fue extraída de The Creation Answers Book (D. Batten, ed.). Nota: todos los capítulos de ese libro están disponibles para descarga en formato PDF en creation.com. La tabla muestra un resumen de algunas de las mayores contradicciones entre el reporte bíblico de la creación y la perspectiva naturalista/evolucionista en términos del orden de aparición. (Lee Génesis 1 si necesitas refrescar la secuencia bíblica.)

Un Adelanto de las Lecciones 16-21.
Queremos echar un vistazo a las escrituras fuera del Génesis, donde Dios nos da detalles adicionales relevantes para el punto de vista bíblico de la creación. En algunos casos, Dios está hablando en “primera” persona; en otros el autor es alguien que Dios usa para decir algo que es inmediatamente registrado, pero eso no los hace menos inspirados, ya que son partes de la Biblia. “Inspirado” no quiere decir que todo lo que muestra sea justo; Dios usa muchas partes de la Escritura para mostrar y ejemplificar la falta de rectitud o las cosas y actitudes que son contrarias a Su naturaleza. Esto es ilustrado en el estudio, por ejemplo, cuando Dios da una descripción de la Caída y de la gente y la cultura de la era previa a que el Diluvio destruyera a todas las criaturas vivientes (excepto a las del arca). El tipo de discurso también cambia grandemente en la Escritura. Algunos pasajes son elocuentes y poéticos; otros son exclamaciones de alabanza y adoración; algunos son directos y concretos; otros son parábolas. En resumen, Dios habla de Su propia creación para expresarse a Sí mismo, se señala, nos enseña lecciones y provoca que el hombre se cuestione las cosas que Él quiere comunicarnos.
La mayoría de los temas en las lecciones no son tratados exhaustivamente. Se han seleccionado las escrituras que son más conocidas o cuyo contexto es especialmente interesante. En muchos casos, los temas se cruzan en la misma escritura. Por ejemplo “cielo y tierra” son citados a menudo en el mismo versículo, en que se atribuyen a Dios como Creador de ambos. Las notas sobre las escrituras pertenecen al autor de este estudio, pero el autor es falible aunque las escrituras no lo sean. Cuando se hace una lista de las escrituras, es para que los lectores las busquen y las discutan por sí mismos.
Los temas para las lecciones son los siguientes:
Lección 16 Los Cielos
Lección 17 La Tierra y los Mares
Lección 18 La Atmósfera y el Clima
Lección 19 Seres Vivos
Lección 20 Personas
Lección 21 Milagros y Dios en los Eventos de la Vida Real