Parte II. El Registro Bíblico: La Guía Para observar el Universo Creado
Lección 17 Observando la Creación Desde un Punto de Vista Bíblico: La Tierra y los Mares
 
Resumen.
 
Aunque la perspectiva evolucionista ha relegado a la tierra a un mero accidente en el universo, Dios habla de la tierra en términos totalmente diferentes: fue hecha para ser habitada (Isaías 45:18). No hay otro cuerpo en el universo que tenga el mismo propósito. Era redonda desde el inicio (Isaías 40:22) y caracterizada por tener agua desde el principio (Génesis 1:1-10, 2 Pedro 3:5). Como vimos en lecciones anteriores, la tierra fue formada para ser el hogar de seres vivientes, el sistema de soporte de nuestra vida. El Diluvio del Génesis cambió radicalmente la topografía de la tierra (lecciones 11 y 12). Como resultado, tenemos nuevas configuraciones de los mares y los continentes que no existían en el plan original. El estudio de los mares y la tierra actuales, por ende, es un tema muy amplio que abarca tanto las condiciones actuales como la evidencia histórica de la catástrofe del diluvio.
 
Hay muchas referencias post Diluvio a la tierra, los mares, o a los cambios en ambos. Como en el caso de los cielos, Dios se refiere a ellos en Su conversación con Job, asumiendo que Job los ha observado cuidadosamente y apreciado la obra de su Dios. Hay otras referencias, además, en versículos de los primeros libros, Salmos y los Profetas. Hay un sentido general para ellos: la tierra y los mares fueron especialmente creados por Dios.
 
Escrituras Seleccionadas.
 
1 Crónicas 16:30-32. Estos tres versículos están en mitad de una declaración de adoración y alabanza. Hay otras escrituras que muestran el mismo patrón, un llamado a reconocer a Dios y a las cosas creadas por Él. Este en particular incluye a la tierra y a los mares. Unos pocos libros después, en Nehemías 9:6 hay una frase similar.
 
Job 9:1-10. Esta sección de la Biblia registra el poder de Dios para hacer y cambiar la tierra y los mares. Es significativa porque es un testimonio de Job en mitad de increíbles sufrimientos. Hay un reconocimiento de que Dios creó, sostiene y ajusta la tierra y los cielos según se necesite en los versículos 5, 6 y 8. Job 12:15 es similar, pero sólo hace referencia a las precipitaciones.
 
Job 28:1-23. Hay una noción errada de que los antiguos no habían desarrollado tecnologías ni sofisticación alguna. El estudio de Génesis 4:21-22 demuestra otra cosa, y lo mismo pasa con Job 28:1-11, donde se dan detalles de la minería en busca de sustancias valiosas. El contexto, nuevamente en medio de los sufrimientos de Job, es que la sabiduría no puede hallarse con el esfuerzo del hombre; sólo Dios conoce el camino a ella (versículo 23). Sin importar lo valiosas que puedan ser las sustancias de la tierra, que la humanidad conoce desde el principio, no se comparan con el Creador de las mismas. Hay una afirmación entre líneas: la tierra contiene sustancias de valor, y las buscamos, pero nos olvidamos de que fueron creadas por Dios. No son accidentes de la geología; muchas fueron creadas. Otras muchas se formaron con el Diluvio, cuando la superficie de la tierra fue retorcida y la combinación de sus fuerzas con las del mar causó muchas maravillas geológicas en corto tiempo.
 
Job 38:8-11, 18. Job 36-41 contiene la respuesta de Eliú, y la respuesta personal de Dios, al dilema de Job. Estos capítulos tienen algunos de los pasajes más elocuentes sobre las maravillas de Dios en los cielos, la tierra, los mares, el clima y los seres vivos. Regresaremos a estos pasajes varias veces durante las lecciones. Los versículos que anotamos se refieren a la tierra y los mares. Están en primera persona; Dios habla claramente –usando la tierra y los mares creados por Él para establecer un punto. Si puede cuestionar a Job y hacer una afirmación por medio de Su creación, sabiendo que estamos viendo la misma tierra y los mismos mares a nuestro alrededor, entonces tenemos Su permiso para buscarlos, medirlos y estudiarlos. Llevan Su firma en ellos.
 
Salmo 8:8, 104:25-26. El Salmo 8 se refiere a los mares y a los “senderos” del mar (grandes corrientes oceánicas). El Salmo 104 es igual de notable que el libro de Job con respecto a la tierra y a su configuración creada por Dios. Ambos Salmos, de forma poética pero acertada, hablan de la obra Creativa de Dios en la tierra, los mares y los cielos. Estos versículos en particular hablan de la tierra y los mares, pero tienen mucha más significación cuando se leen en su totalidad.
 
Proverbios 8:22-33. Tierra, aguas y otros aspectos de la creación son mencionados en esta famosa porción de los Proverbios. Algunos la llaman la “personificación de la sabiduría” pero la descripción es limitada. Cuando se compara con los primeros versículos de Juan y Hebreos, el capítulo habla de Jesucristo, de lo que hace como Creador y de Su actitud hacia la humanidad. Esta parte de la Biblia vale la pena leerla lentamente. La tierra y lo que contiene son especiales para Dios.
 
Isaías 45:18-19. Muchos fragmentos de Isaías son notables en lo que se refiere a la creación. Este en específico habla sobre la tierra, pero su contexto general se refiere a todo lo que contiene la misma (incluyendo el agua que nos es tan preciosa). El sentimiento es familiar: Dios no sólo dice que Él la hizo, también dice que no es un secreto.
 
Exhortación a Observar.
 
La tierra fue especialmente diseñada. Usando las escrituras anteriores y las amonestaciones de Dios en Job, debe quedar claro que Dios quiere que observemos la tierra. Es algo creado, así que no debe ser adorada ni debe otorgársele un estatus especial en relación con Dios, o incluso con la vida humana, pero sí debe estudiarse, entenderse, analizarse con sabiduría, y apreciarse. Incluso con los efectos de la Caída, sus atributos son sorprendentes. Mientras más descubrimos las características de otros planetas, más apreciamos la verdad de Dios sobre este asunto: nuestro planeta fue hecho para ser habitado desde el principio.
 
Es cierto que las acciones pecadoras de las personas han cambiado las cosas en la tierra. En pro de riqueza o poder, muchos de los recursos de la tierra y los mares están siendo malgastados o destruidos. Esto es parte de los efectos de la Caída y es responsabilidad del hombre. Sin embargo, podemos observar, descubrir y entender lo que ha sucedido, y solucionar algunos de estos problemas. Los niños y adultos deben observar la tierra y los mares a su alrededor, incluso si los detalles nos muestran que hay algo errado o roto.
 
Los niños son descubridores natos. La mayoría de los adultos tampoco ha cambiado tanto; muchos de ellos también disfrutan el descubrimiento, y son curiosos. Hay montañas de cosas por ser descubiertas. Hay muchas profesiones que se vinculan con la tierra y los mares, pero cada parte de la creación tiene detalles y problemas que deben ser tratados. Se necesitan personas que se propongan ir más lejos. Todos podemos empezar por descubrir las cosas más cercanas. Los padres deben recordar mostrarles a los niños las cosas de la tierra. Los jóvenes adoran las rocas, los suelos, los mares, las corrientes y la exploración de cosas que no han visto antes. Dios sabe cómo somos; estamos curiosos por descubrir cosas. Si apreciamos al Creador, eso puede hacer una diferencia en nuestra actitud al observar cosas que nos rodean en la tierra y en los mares.